compro la alegría sedienta
rota, sus pedazos, sus miserias cortantes.
un peso, dos, mil...la compro.
sin pausa me dispongo a componer fragmentos
caleidoscopios del recuerdo.
mosaicos del deseo.
ayeres placidos,
tibiezas de mar.
la compro, la disputo
y al final siempre la regalo.
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