miércoles, 18 de agosto de 2021

en venta

compro la alegría sedienta

rota, sus pedazos, sus miserias cortantes.

un peso, dos, mil...la compro.

sin pausa me dispongo a componer fragmentos

caleidoscopios del recuerdo.

mosaicos del deseo.

ayeres placidos, 

tibiezas de mar.

la compro, la disputo

y al final siempre la regalo.


sábado, 14 de agosto de 2021

El Pago.


Y si fuera mi sonrisa última?
los pasos infinitos de olas que se abrazan al dolor de amar las rocas
de la dicha espumosa de la sal hiriente...
amar es eso.
Horadar las costas, sembrar de piedras el camino, limpiar de noche a la luna en sus sábanas de todo cuanto es oscuridad y sufrimiento, frío y desventura.
Soy un Navío levando anclas hacia la oscuridad de la noche, soy un gaviero colisionando con la tormenta, amarga, profunda.
Y el amor es eso.
Marcharse y ser tránsito.
Es instante, es golpe y plash y espuma y de nuevo vacío, nubecillas diminutas de partículas de agua de colores sorteando la dicha de haber sido eso, sin más....

muerte

qué dejará?

una ventana que miro

arboles afuera y el humo del cigarrillo.

lo que no fue

lo que ya no fue

la soledad de este abismo

alguna cumbre y su vacío.

los deseos apaciblemente durmiendo la noche.

sed en la boca.

todo esto que cargo voluntariamente

consuetudinario.

nada más

nada menos.

Al revés

lo que hice en vida.


miércoles, 11 de agosto de 2021

- Si, si, si....Siiii. gritaba el hombre en medio de algún acto desesperado, nunca heróico.
Recordaba el ceño fruncido, los gestos humildes, llenos de una violencia sorda, alguna costumbre pequeña.
El gesto al ir delineando palabras sin sorpresa, articulando mímicas repetidas ya sin hazar.
Quería poder tomar un poco de piel,  pasarla lentamente frente a su rostro, olerla hasta quitarle su aura espesa, entregarse perdido a algo que no fuese un recuerdo empecinado, no; deseaba cruzar sus miradas en algún quimérico futuro o lejano reclamo, no. ni deletrear juntos cúspides en cada  movimiento de la manecilla de algún tiempo perdido ya.
Solo tenerla, ahí. sin permiso, sin más remitente que un adios.
y no decirle palabra alguna.
Para qué?
Sobre ella llovia un dolor que se iba diluyendo en los pliegues de su  piel,
sobre ella sonreía el sol y la brisa fresca, dolores coloridos...corroyendo todo.

Ahhh el hombre sediento y en medio la misma nada. 

martes, 10 de agosto de 2021

Pulso.

Esta multitud de soledad.

La muerte tocando siempre la puerta,

escupiendo verdades...

Y por mas que se despoja no termina

Harapos de desnudez interminable.

Moscas y basura

Basura y seres humanos

Sin historia, sin porvenir, hijos de la nada padres de los nadie.

Y yo multitudes de soledad.

La muerte siempre tocando mi puerta

Diciéndome quien soy.