cuanto perdí
con quien
todo?
no debo mas que a mi
un dolor infinito
una cúspide profunda
ya no hay atras
solo un silencio completamente yo
diciendo con sevicia
shhhhhh
Alguien me dice algo y no escucho
ante toda alerta
soy prófugo
de toda maldad ni dios que me libre.
No tengo liturgia.
Nadie me quiere
soy una cúspide vacía
un mar de agua o alcohol?
asbesto majestuoso,
oscuridad total,
placida.
Alguien camina y me interrumpe
la noche pasa y se apodera de unas manos,
contiene una mar,
colorea un horizonte.
y la nada?
por qué lo cubre todo como una bella niebla.
no puedo cambiar,
sería agredirme, no ser yo mismo.
ponerme una mascara que no quiero padecer.
incansable.
Juro que busqué y no encontré
Dejar la nostalgia como respiro
El pasado como lastre
La conciencia como yunque.
Camino jadeante
Como pérdida,
Olvido.
Detención...
Y a veces indefenso
Creo que puedo
Y no se qué.
Libar la sangre
de pesares
Tumulto de sinsentidos
corriendo hacia la cúspide.
Y dónde perecer?
Cuál detente
obedezco?
Cuánto suelo me
rehace?
La memoria escupitajo.
Y un perro que
ladra,
Un baúl que no
fue abierto,
Nadie descubrió su
pasado
Su mirada golpea
con aplomo en lo que cree
Se desploma de
ningún lugar
Estando en todas
partes
II
Ella, el lugar de
tromba marina
El, una playa solitaria
Ella su sal que
cura
El, la herida que
no sana
Ella la espuma sonriente
El, un minúsculo alboroto
Ella, la paz que
el perdió
El, lo profundo
que ella no busca
Ella…Una estatua
que sonríe
El, la saudade caminando.
Ella, camino
El, titubeo
Y lo primigenio?
Lo iniciático?
Acaso la
perpetuidad empieza allí
Se corrompe?
Ella lo baña de si
El, se interrumpe, se corroe.
Discurren
Se absuelven
El tiempo marchita.
compro la alegría sedienta
rota, sus pedazos, sus miserias cortantes.
un peso, dos, mil...la compro.
sin pausa me dispongo a componer fragmentos
caleidoscopios del recuerdo.
mosaicos del deseo.
ayeres placidos,
tibiezas de mar.
la compro, la disputo
y al final siempre la regalo.
qué dejará?
una ventana que miro
arboles afuera y el humo del cigarrillo.
lo que no fue
lo que ya no fue
la soledad de este abismo
alguna cumbre y su vacío.
los deseos apaciblemente durmiendo la noche.
sed en la boca.
todo esto que cargo voluntariamente
consuetudinario.
nada más
nada menos.
Al revés
lo que hice en vida.
Esta multitud de soledad.
La muerte tocando siempre la puerta,
escupiendo verdades...
Y por mas que se despoja no termina
Harapos de desnudez interminable.
Moscas y basura
Basura y seres humanos
Sin historia, sin porvenir, hijos de la nada padres de los nadie.
Y yo multitudes de soledad.
La muerte siempre tocando mi puerta
Diciéndome quien soy.
Repasando la mirada el cielo
verdes ojos que deambulan por sinuosas llamadas de tormenta
Y en silencio voy,
caminando como un rezo voy,
como agua y viento voy,
desnudo de alegrías voy,
palpitando muerte voy,
oscuro como el amor voy,
inhabitado y sin por qué voy,
nefasto y repetido voy,
inagotable en el dolor voy,
como ultimo respiro voy,
amando a veces nadas voy,
recurrente como una maldición voy,
voy, voy, voy y no llego.
y sabiéndote ir
gotica de agua
cúspide indolente
pedacito de cielo.
me rehúso a la orto-gafía
sin tildes ni comas te amo.
sos mi sol y mi lluvia
y
te moves y te vas
haiiii, muchacha de mi vida.
con cuanto ahínco te quisiera perseguir
que fuéramos la misma cosa que irrumpe y nada mas
pero no...
a veces hay que entregarse al barco que se va...
mirándolo partir o estando en el.
tu cintura maligna
el acopio de manos....
la simple nube, el amplio mar.
y si es azul este nuestro?
que llueva en nosotros...
tenues días de presencia.
y dónde queda el mundo?
como despedirse de esto?
de que forma naufragar?
sonriendo?
en paz?
y no..
Encontró donde se seca el rio...
palpó con sus manos las arenas diáfanas de la muerte.
se preguntó:
qué hicimos?
Buscaba una descripción perfecta,
Ser el maestro del instante,
pero falle.
Hoy recorro el tiempo...
torpemente.
Pienso y no existo, no hoy, no luego.
Palpe la humedad de la dicha,
refresque mi rostro con su mirada.
Pero.... el tiempo paso dejándome atrás.
Los astros guían mi camino.
Cualquier luz tenue en la oscuridad,
distrae la mirada, confunde sin hablar.
El viento trae con su mirada de paz
sonidos áureos, limites del sinsabor.
Y me entrego a ese discurrir....
como a una ultima respiración.
Convirtiéndose la intuición en sospecha.
Recorriéndome como a un látigo.
Despilfarrando todo abrazado a mi.
Observando-me.
Siendo lo que mueve una voluntad tediosa.
Esculpiendo una morada sin eco.
Un espacio vacío de la opulencia de ver.
Humilde y simple como la rutina del viento.
Sorpréndeme como la muerte.
Divísame como a un abismo.
Lléname de rocío como notas de la mar.
Permíteme ser tu noche.
Inclíname hasta ser roca.
Levántame hasta ser sombra.
Bébeme Hidromiel y cicuta.
Cúbreme como a un bien inmerecido.
Aléjame como a la oscuridad el alba.
El diáfano horizonte, perplejidad sinuosa.
El canto de las aves, los ecos del vacío.
El dios de las miserias, días de sonrisas.
El inmenso mar, las nubes del hastío.
El afán del sin sabor degustando cada instante.
El silencio de los días, ensordecedora verdad.
El cuerpo disputado, el disfrute de la soledad.
El rezo de los santos,
las memorias de los locos,
El llanto de las multitudes,
Poco o más.
Se terreno árido.
Caída de roca,
hambre de mendigo.
cúspide de alcohólico.
Se el día después.
lo no dado, el invisible aire, su dulce suspiro.
se los ojos cerrados, la oscuridad
que vendrá después de dar el paso.
Se un gaviero en puerto,
sediento... muerto.
Se terreno árido.
Caída de roca,
hambre de mendigo.
cúspide de alcohólico.
Se el día después.
lo no dado, el invisible aire, su dulce suspiro.
se los ojos cerrados, la oscuridad
que vendrá después de dar el paso.
Se un gaviero en puerto,
sediento... muerto.
Cada eslabón un paso
Una lejanía de noche
una atadura de sal.
Una mirada sin horizonte
Un paisaje de niebla.
Cada eslabón un silencio incesantemente lodo
Un temblor dulce
Un paso ...solo eso
Más tarde llega el sueño con su juego sin cartas
Solo imágenes que van y vienen trayendo un viento lúgubre...
Y de día al despertar
La multitud persiguiendo el sinsabor
La sed de libertad...el infinito ¿después qué.?
Los recuerdos como hachas agotándolo.
Los derrumbes de miel,
El eco del silencio
Solo viento y murmurar
Decirse sin voz, asirse sin desesperar.
Ya viene, ya viene el vértigo se dice
Ahí está.
Llega el vacío y lo inunda todo.
Él toco el olimpo y se derrumbo
como decidiéndolo todo
una alta mar, la sonrisa del viento,
un ave que vuela.
Goldberg jugando con Bach,
el pensamiento suspendido,
una sonrisa delirante,
la apoteosis del vacío.
la nada y la cúspide.
una especie de ayer.
El descontento inundo su marcha
él caminó sin mirar, la brisa sin reír
Mientras construía un recuerdo todo desapareció
la soledad inmaculada, el inmenso abismo.
interrogado por su pasado se dijo:
No cabe en este pecho un mañana sin amor
no se camina sin impulso
no se detiene sin deseo
no se busca sin pasión.
como la luna al mar
la lejanía y el placer del instante absoluto.