martes, 7 de abril de 2020

caminar

Sonidos de transeúntes se mezclan con tu andar acompasado....simple.
y si todo fuera una invención? algo así como un silencio gris, excitante...sórdido...
las caricias de dos heridos?
y ahí el aire  miente mientras transcurre,
ir solo viendo... la certeza perdida, ido, saberse-ser. lo aprendido.
Cotidiano, café da manha.

El Hombre que iba a morir


Llegando el alba,
tensa la montaña frente al sol vibrante que abandonaba la densa noche oscura.
Instante eterno, iniciar ese no ser materia,
ese no ser nada más que un recuerdo deleble.
Sonreír al hastío, al final de la nada.

sin titulo

Si no dijera nada, si de ti no dijera más que un cristal,
que la impúdica blancura, dolorosa transparencia.
Capaz decía el loco, capaz de todo y se arrojaba a un infinito vacío,
 a un abrazo  íntimo con la nada.
Pero eso, el triunfo...caminar bajo la tormenta...sonriendo.
está dado solo a espíritus elevados en lo profundo, 
enmarañados de levedad.
Si no dijera nada más que... jugar, ¡ya es existencia.¡
mientras pulula memoria alrededor, 
que no te olvido, solo eso nos ata, saber que de vos 
solo quedará una sensación de sueño y sonrisa
de haber soltado la mano al viento.

Y cuando todo sean manos desesperadas, llenas de adioses.?
y cuando toda esta marea se entristezca?


Nadas

Frente a las barricadas tres jóvenes estudiantes.
Sin pedir permiso caminaban contra el viento.
Desatentas, felices.
Pero el tiempo y la noche con su filo y su empuñadura silenciosa.
Lo desataron todo, dejaron el tiempo sin memoria.


Sonriente, cada sombra
Se plasma en el suelo, la pared.
Es mecida por el viento calmo,
deshaciendo el color con su luz oscura.


Adelantó sus pasos fingiendo un futuro.
Simuló lo inalcanzable.
ser Nadie.

El encanto de esa falda.
Ser una pared impenetrable
derrumbándose.

La multitud obediente
Comiendo espanto.

Y llegando con su encanto
mece su esencia mirando al viento.
La fuerza hecha espuma en las manos,
La cúspide y la dicha de saberse caído.
Desapareció.