Ven a mí, ven a mi desnuda de misericordia
Juega a sonreír conmigo al vacío sublime
Libar la sangre inmaculada...
Derrocar al dictador de las distancias
con sus paisajes laberínticos y vacíos inaudibles.
Océanos de tiempo que caen gota a gota, gota a gota de sal.
derrochando la vida que pudo ser impulso y paz
entregando al espacio la posibilidad del sin limite más puro
a la distancia irrevocable
de alguna manera los adioses totales se distinguen por sus formas y
defendiendo lo detenidamente de la vida
la abrupta mano diciendo adiós
cierro los ojos
nada de esto está pasando
este lugar a mi no me habita...
todo es dolor...
profundo dolor de mar
No hay comentarios:
Publicar un comentario