jueves, 30 de agosto de 2018

La deuda

Y puede proclamar todo el dolor de su pecho como una consigna caduca y sombría
Ya es sólo lluvia que pasó, la débil iniciación, la voluntad perdida.
Es cierto que puede y lo hace como una rutina fustigante y torpe, recordarse por qué no fueron tantas cosas ya.
Y es una deuda pesada y profunda, es una vida llena de mar, de la profundidad del mar, de su soledad húmeda, de su barco agobiado y roído, de su mirada despreciada por cualquier paisaje.
Hoy y siempre ha sido detenerse y mirar el profundo fracaso, la absoluta derrota, la total y vil excusa de lo que no pudo ser, lo que no se fue capaz de conseguir, conseguir y mantener, mantener y proteger, proteger y no dañar.
Y así cómo cualquier materia hecha de nadas...se consume el día, la tarde, la noche, el sueño y de nuevo...La deuda.

sábado, 25 de agosto de 2018

Y con todo eso, necesitando despegarse del dolor, ansiando desligarse del deseo, de ser esa nada vibrante.......un átomo de indescriptibles movimientos, queriendo llegar a esa esencia de larva que no es larva, queriendo SO-R-PRE-N-D-ER,  a un mundo jodido y monótono, Mundo picho, lleno de telón de fondo, de talón de aquiles, de sudores y pelucas.
Quizá por eso acabó todo, porque hurgando en mí,  me hicieron dar cuenta de mi falta de decoro, de la maldita máscara que me adorna.
Pareciera que alguien disfruta tirar su ceniza en mi copa de vino,
y yo continuo...como siempre, terco mil veces deletreandome,
en mi impasible
i
n
-
d
i
-
f
e
-
r
e
n
-
c
i
a
.
.
.
.  voy ,como todos.
vamos.