martes, 21 de marzo de 2017

Agradecido en medio de tanta luz,
de una orilla a la fatiga,
de un rincón ciego de todos.

Sentenciado a abrazos certeros
Al fragor, al dolor del oprimido.

Agradecido como pocos de las derrotas.
Invitadas siempre al manjar de la opulencia…
Ellas me devuelven al centro de un opaco camino.
Y voy descubriendo y ella no me deja.
Haciendo que me pose

Como un niño en los brazos de un infinito amparo. 

sábado, 11 de marzo de 2017

retazos

Va caminando con desinterés 
Esa perpetuada camisa.
Andando...un paso, luego el otro...
Detenerse...ser vértigo.

Anda, 
Y busca...supurando deseo.
Todo, con sus años, perdido ya, como cada día...
Rebaño de ilusiones para tantos
Y este yunque en el pecho, sonido, eco..temblor.


Y no juega.
Atado al aire se ha perpetuado ,
Abolido, simulado.
Carne corriente, salina...adolorida.

Y qué hacer con los recuerdos amontonados? - se dice.
Los va acumulando uno al lado del otro, 
algún orden los instala y el solo persevera,
se pierde, simula, se desespera....se aleja, renuncia.

Desnudarse fue su práctica, enseñar sus cicatrices,
entregarse en el placer de ese silencio.
Enloquecer
Agonizar.

Ahhh y era tan bello el pasado
Donde el aire jugaba en sus manos como promesas de algún paraíso
y dormitaba en él un placer lacerante
sus manos ya se han ido 
y de todo queda un recuerdo cada vez más vago.
un vaho llamado tiempo lo va cubriendo todo

Es absurdo pero inapelable...siempre se cae en el dolor que nos mantiene.
Y ella me sostenía como una nota solitaria
yo la veía acomodar sus manos en mi con soberbia potestad
una juez inapelable me mecía
y aunque siempre fuí dolor me descubri en ciertas cosas a su  lado
aprendí que me equivoco, que sufro más que en el pasado
que desearía todos esos golpes en mi cuerpo y no tener que sostenerme en este respirar tan doloroso
Cada segundo es el ultimo instante de un naufrago en el mar...dejándose llevar ya por el dolor de haber perdido la batalla a la ligereza oscura, liquida tibieza.

Pero todo es más profundo aún
Es mantener una promesa...

No dañar más de lo debido.





viernes, 10 de marzo de 2017

Cuántas noches.

Yo sé que la vida no me merece aprecio,
ha existido siempre una insondable ironía,
un seco y reconstruido aposento que me invita,
y yo voy.
y es un fracaso, como contar un sueño.
Y yo soy, y sigo siendo ese que no es nada, que nunca ha sido.
Perdí mi santuario sagrado, ese único incentivo.
y si, no tengo nada; algunas ideas manchadas de café.
Perdido, perdido, gritó ese hombre en medio del eco del un último rugido desesperado.