Ah!
Fue tan divino todo.
Sabor de sandía y alcohol en la boca.
Un pedazo de luna tirada en el cielo de la noche
Y lentas por el rojo líquido fluían burbujas estrepitosas
Condenaciones de mar y flores muertas, un monótono parpadeo
nocturno de luces diáfanas y simples, un bello éxtasis de viento frío fluyendo
por la piel
Y alzando las manos un arcoíris
Prisma que se va diluyendo en diminutas gotas y sol sobre el
verdor de la mirada.
Removiéndose el pantano con mar, recuerdo de sal.
Todo derrumbado en medio de una estampida en el oscuro cielo
Acabando todo, dándole otro movimiento, su verdadero
resplandor de adioses, de acuática aurora.
Mundos donde todo pasa.
Transparentemente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario