jueves, 14 de agosto de 2014

y con qué augurios espero la noche? esa sombra desolada, fría. solo puedo imaginar el sonido del agua en medio de un lago donde baila la luna como una carne muerta, lentamente. Con qué deseo habitar si no se es nada? Desearía el vino de una boca, a Miles, su respirar tenue antes de escuchar como me abraza, I fall in love too easily y abrigarme en vos, ahogarme en un nosotros cloncluyente, en una muerte apacible, pero todo es frio y augurios de lluvia, un dolor sin propuestas, esa cotidianidad de tumbas, ese cementerio de almas. Y Miles nuevamente me rescata, me sucita, me inclina a ojos cerrados, a desear, a inventar de la nada un rostro y sus pupilas, los dientes inmoviles en una sonrisa, a la nostalgia, Kind of blue. Todo se escucha así, una sordina que trae la voz desde la lejanía, inexpugnable. pero todo es adioses, el abrigo desolado del olvido. Ahora, en medio de mi pecho solo se escucha un corazón atemorizado, displiscente, insondable. Y siempre en calma, llega el día en silencio, un lugar de ojos abiertos, sin estenuantes motivos, solo levantarse, encontrarse, y Miles me recorre, calladamente, Blue in green, y se abren al día todos los secretos debajo de las palabras, se dejan de corroer los cuerpos porque existes tú, soledad, inmensa, bella y unica como una sola nota extendida en el tiempo inútil.

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