jueves, 14 de agosto de 2014

silencios

Y después la nada, esa completud vasta hecha de sueños, inmaculadamente un después. El sueño, ese lugar inscrito en otra luz, la luz ese espacio donde el mundo busca el descanzo El silencio, ese momento entregado al adentro, el yo, indeseable habitante, el transeunte, el espejo, la imagen, esa entrega a lo inmediato, ese vertigo donde pulula la gente, tan distante de mi. Mi, esa vida extraña llena de juegos suntuosos, de liviandad perdida, perdida la vida bienvenida y encontrada su otredad. Ese pozo de fuego y tierra.

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