sábado, 26 de julio de 2014
ver.
El Hombre encontro en un espejo su temor, su imagen.
Cansado se vio en otros ojos muchos años después, con algún tipo de miseria a cuestas, desearía no pasar por ese ultimo peldaño, solo discurrir entre hojas humedas y el color azul del oceano, que tanto le recuerda ahora su felicidad, pero sabe que no es así, sabe que no existe un paisaje que lo apacigue, sabe que dentro de él la tranquilidad se volvio nada, liquidez, circunstancia y transparencia, un movimiento aéreo, etéreo, inacsible como él, hecho de desecho y vastedad.
El Hombre ha muerto mil veces, perdido en sueños y elucubraciones magicas, que son manos vacias, o sonrisas entregadas a la noche;
Ha muerto en el la ultima esperanza....sabe y saber es una maldición cuando esta acompañada de silencio; sabe que se termina su tiempo, que este puede dilatarse pero no eternizarse y que de esta certeza emerge un ser mítico de ojos cerrados, su pradera escondida, el deseo del sol en su rostro y la tierra humeda de noche en donde solo, siempre solo él en medio de una sonrisa desaparezca.
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