martes, 8 de abril de 2014

El fin

El lugar del que dispone es mágico, aparentemente se mueve, pero las hojas secas también son llevadas por el viento, y así aún siguen deshabitadas, como él, inerte. El sonido del viento que traspasa las hojas, se confunde con el sabor a sal que trae la brisa de la tarde, en medio del movimiento de un sol enorme e indiferente. Las olas que ya son una evidencia de la vida, son un recuerdo hecho de sonido, sin más.

No hay comentarios: