martes, 26 de noviembre de 2013
Necesitaba un cuerpo, percibir cómo se iba consumiendo en medio del frío.
Cuando observo que Úrsula entraba en la habitación supo que de allí solo saldría uno. Despacio, tras de sus pasos iba percibiendo como el sonido de sus zapatos sobre el suelo se iban convirtiendo en el mero remedo de una brisa fresca, ella no imaginó que al voltear su rostro impasible vería unas manos empuñando su cuello, eso sería lo ultimo que experimentaría en su vida; en un instante se dejo convencer por la idea de la salvación, luego pensó en medio de su intento por respirar que no era justo...finalmente se diluyó su mirada lentamente.
Manuel, indiferente y complacido, sin gesticular tendió el cuerpo de su victima sobre la cama, la desnudó e inició su lento recorrido, las manos iban dejándose perder en la tibieza, en su enfermedad....en su silencio.
Corto la piel y desgarro con total maestría los trozos que antes había deseado...cada parte de su carne era inmaculada lozanía....
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