lunes, 23 de septiembre de 2013
y qué, si igual todo igual sigue?
Cada día es más lejana la mirada, no es un asunto con la vida en cualquiera de sus manifestaciones, no importa qué hagan los de afuera, no interesa, no es un asunto de afuera, todo continúa, fluye y se irá.
Cada día, cada segundo que pasa es un intento por el sentido, el de dentro del pecho, de ese motor lúgubre que a cada instante se vuelve más obsoleto, a causa de nada.
No importa que en las calles la gente de pasos, para mi no van a ningún lugar, no importa que esos pasos tengan sentido para ellos, para mi no valen nada, no es útil que sus deseos se inclinen por el aplauso o por el señalamiento, eso en el interior de El Hombre no causa ni asombro ni alegría, son palabras tiradas al viento, formas de caminar por el abismo.
No es un asunto del afuera, no es la sociedad...Ella allá con sus inclinaciones hacia la banalidad...continúen, finalicen, desfallezcan a mi igual me da.
Es un asunto del adentro, continuamente, me sustrae del mundo, me lleva a soledades insoportables para otros, me ayuda a resplandecer en mi.
Afuera continuo viendo que no importa nada, no importa nadie.
No es un problema del mundo, es mío. Es una posición de juego, una disposición a la lucha y al placer, al divertimento.
Desearía tener una relación con el mundo más lúdica...pero solo aparece una posición de muro y pelota, de rebote y pared. de golpe y golpe. No cede, no cedo.
No es el mundo, esa elipse de payasos, no. Ya no es un problema social, la necesidad de algún tullido, o el llanto de un niño, no.
No es el hambre del mundo, cómo puede ser el hambre?, yo la he sentido, mi orgullo me ha llevado a que la invoque y la disfrute, no no es el alimento. Sé que no solo de pan vive el hombre, no comer lo he soportado, llegando a disfrutar los juegos que le impongo a la vida.
No, es simplemente una sensación de nada que lo invade todo...llenándolo hasta la cúspide.
Cada instante todo se va, cada instante todo se va de mí, a cada segundo le dono mi vida a la soledad.
Que todo llegue o no, que pase o que simplemente se olvide.
Yo no soy portador de ninguna verdad.
Digamos simplemente que todo pasa y que dura tanto como duran las lineas de colores a través de mi mirada. Luego..la transparencia, el silencio y la limpieza de un espacio donde nadie inoportunamente opina, donde no hay unos ojos, donde no debo detenerme a escuchar una baba espesa que poco aporta...
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