viernes, 27 de septiembre de 2013
El amor, esa palabra.
Si Julio!
Si, esa palabra, esa inexactitud!
Julio, Julito....es una cosa bárbara, simple, infinita, profunda.
Te puedo llamar Julito?
el amor, Julio, esa palabra es un invento que hace creer.
Sabes que es creer?...según la Rae y se que lo escribí mal, dice lo siguiente: "Tener por cierto algo que el entendimiento no alcanza o que no está comprobado o demostrado", y sabes eso que quiere decir Julito?
Que esa palabra..NO EXISTE.
No es una medida Julio, me encantaría creer que Eso Julito, es lo que me mueve los pies, y el píloro, el tuétano, pero siempre que pienso en lo que me han tratado de hacer creer que es, yo...simplemente, no lo creo.
Yo no se que es amar, yo amo muchas cosas Julio, Te amo a ti por ejemplo, pero también a Borges, a Onetti, más que a tí.
Yo amo ademas mil cosas más, y amo el pasado, cosas del pasado Julito, Pero siempre ponen en el amor esa potencia de unicidad, de inefable compañía, de estricto y perpetuo sometimiento a la presencia.
Te entiendo Julio.
De verdad nunca supe para vos que era el amor.
lunes, 23 de septiembre de 2013
y qué, si igual todo igual sigue?
Cada día es más lejana la mirada, no es un asunto con la vida en cualquiera de sus manifestaciones, no importa qué hagan los de afuera, no interesa, no es un asunto de afuera, todo continúa, fluye y se irá.
Cada día, cada segundo que pasa es un intento por el sentido, el de dentro del pecho, de ese motor lúgubre que a cada instante se vuelve más obsoleto, a causa de nada.
No importa que en las calles la gente de pasos, para mi no van a ningún lugar, no importa que esos pasos tengan sentido para ellos, para mi no valen nada, no es útil que sus deseos se inclinen por el aplauso o por el señalamiento, eso en el interior de El Hombre no causa ni asombro ni alegría, son palabras tiradas al viento, formas de caminar por el abismo.
No es un asunto del afuera, no es la sociedad...Ella allá con sus inclinaciones hacia la banalidad...continúen, finalicen, desfallezcan a mi igual me da.
Es un asunto del adentro, continuamente, me sustrae del mundo, me lleva a soledades insoportables para otros, me ayuda a resplandecer en mi.
Afuera continuo viendo que no importa nada, no importa nadie.
No es un problema del mundo, es mío. Es una posición de juego, una disposición a la lucha y al placer, al divertimento.
Desearía tener una relación con el mundo más lúdica...pero solo aparece una posición de muro y pelota, de rebote y pared. de golpe y golpe. No cede, no cedo.
No es el mundo, esa elipse de payasos, no. Ya no es un problema social, la necesidad de algún tullido, o el llanto de un niño, no.
No es el hambre del mundo, cómo puede ser el hambre?, yo la he sentido, mi orgullo me ha llevado a que la invoque y la disfrute, no no es el alimento. Sé que no solo de pan vive el hombre, no comer lo he soportado, llegando a disfrutar los juegos que le impongo a la vida.
No, es simplemente una sensación de nada que lo invade todo...llenándolo hasta la cúspide.
Cada instante todo se va, cada instante todo se va de mí, a cada segundo le dono mi vida a la soledad.
Que todo llegue o no, que pase o que simplemente se olvide.
Yo no soy portador de ninguna verdad.
Digamos simplemente que todo pasa y que dura tanto como duran las lineas de colores a través de mi mirada. Luego..la transparencia, el silencio y la limpieza de un espacio donde nadie inoportunamente opina, donde no hay unos ojos, donde no debo detenerme a escuchar una baba espesa que poco aporta...
jueves, 19 de septiembre de 2013
1
Un hombre.
El reflejo de un mar y un cielo azul que lo abarcan todo.
Suficiente, dicta la vida.
No puedes meterte, no puedes nadar ahí.
Sonríe...sabe.
Cierra tenuemente sus ojos. Espera...apacible.
No hay clepsidra en su espíritu...es libre.
Al abrirlos encuentra al fuego celebrando junto a su piel.
Todo es rojo. Acaecido esta.
Camina lentamente y la tibieza lo inunda todo.
Ayer o él.
El Hombre sabe que ya todo fue, que como un viento fresco ella paso por su vida, la inundo, lo hizo ser completo, infinito.
No sabe si agradecerle el hecho de siempre ser a su lado la felicidad completa, es sabido que a él esa palabra lo angustia tanto como el llamado a la cordura o a la calma.
El la amo, ella también lo amo a él reza la oración.
Gracias amarilla.
El ayer no importa, ni es importante cómo El hombre lo mire, cuando entre el recuerdo emerge siempre una sonrisa y una sensación de inconmensurable gratitud, solo se puede pensar que no solo fue bello sino que a su vez dejo algo importante para el resto de los días.
La vida le ha dado a El Hombre respiros antes de sumergirlo de nuevo en caminos o paisajes desconocidos.
y de lo que recorrió solo queda siempre la extraña sensación de soltar las manos y continuar.
lunes, 16 de septiembre de 2013
Si, son 10.
Quisiera pensar en la suerte, recordar la suerte, hacerla mía, pero ésta no existe, y vos sos una manifestación tácita que la vida conmigo tiene una relación de yunque, de estrepitosa sorpresa, de caerme sin saber. La suerte de nuestra vida fue en definitiva un estremecimiento de " esto no lo quiero, quiero es esto" de sentirse.... y ahí, esta la elección, por eso no apelo a la suerte, no la hubo. A veces y ambos lo sabemos es sencillo desistir del hastío...es fácil "darse cuenta", y mira, hablando en términos de espacio tiempo, lo resumimos en un número..
hablando en términos de espacio tiempo: no sabes cuan profundo te he ido amando desde hace cierto tiempo.
Gratitud!
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