jueves, 24 de enero de 2013
No. No soy feliz.
Me rindo, dijo el hombre mientras golpeaba la madera con la mano empuñando su furia, la cual hizo temblar todo bajo su peso. Siempre en los otros la dicha se cumple metódica, las manos se desplazan con la misma cadencia y soltura, son sabores conocidos…el hartazgo del dejá vu insípido….los mismos pasos y la verdad los ojos ya están llenos de paisajes…lo desconocido simplemente no acude o se rompe…la certidumbre de saber lo conocido…la apatía de encontrarse con las mismas sorpresas recurrentes…el asombro es accidente o sorpresa…lo demás son cinco carros que pasan o 99 vírgenes desnudas….con sus pechos comprados, su culo comprado, su vagina afeitada y el sudor escondido….sin palabras porque eso no se compra…las palabras inteligentes no se compran…la inteligencia no se compra….el cerebro no lo venden….y todo es GAS…..no hay asidero y ya esfuerzo o deseo para cambiar las cosas…para cambiar su vida no existe …simplemente el Hombre se niega a eso…ya esta podrido y lo podrido simplemente se deja terminar de degradar…
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