Te voy a dar mis manos que como plantas dejan pasar un poco de luz del sol entre sus dedos. Las mismas que juegan con la tierra y hacen crecer vida de ella.
Te voy a dar el sueño de mis ojos, mi mente agotada y el paso del tiempo.
El aroma y el sabor de mi boca, mis labios de frases celebres y tontas, dientes, la lengua que sabe algunas letras del alfabeto y juguetea y se desplaza por tus corvas, por el fuego…por la dicha.
Te regalo mi espalda firme y suave…sin marcas ni ayeres.
Te doy mi pecho, ese nido palpitante donde escondo el temor y la plenitud.
Te doy lo que soy…
Y lo que no,también es tuyo.
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