viernes, 27 de julio de 2012

Payaso


Cuando el payaso con su mascara sonríe nadie logra notar lo que detrás de ella se encuentra. Tras la risa están los sentimientos, como detrás de la amargura cabalga también la sensación de estar deshabitado....
con sus piruetas él asciende hasta la cumbre sorprendente de la mentira, sonríe, hace parte del espectáculo, él es el espectáculo....
Siempre cuando alguien se esconde tras lo inevitable, cuando se convierte en un ser complaciente por el hecho de no tener que soportar más peso que el justo esta mintiendo. sonríe y todo sigue su curso.
pero siempre estalla entre los espectadores el aplauso, la paga que como el dinero embriaga y hace sentir que lo justo fue dejar de soportar...
pero Cesar es como el viento...soporta y a veces termina desecho dentro de la misma tempestad y la furia de la tormenta.

miércoles, 25 de julio de 2012

nada


Con cándida amargura El hombre recuerda…se alimenta…se envenena….tantea el viento entre sus cabellos, se entretiene con el paso de las cosas y ve llegar desde la lejanía lo que alguna vez pudo ser y que como todo, no fue.
Nutre sus recuerdos de las manos que palparon, no una mujer, sino y por diminuto que fuera, la embragues de la dicha, la dulzura de la vida, la simpleza de lo bello, y cedió, por fin sus trucos mágicos se derrumbaron como arboles ante la inevitable tormenta, solo la piel y las carnes, se estremecían ante su presencia que simplemente lo cubría todo, y lo que en algunos tiempos era un manjar de comensales ciegos se había convertido en el instrumento, cada dedo húmedo formaba una línea que lo explicaba todo, las lenguas se enredaban en un deleite poco común y el tiempo se movía al compás de lo infinito. Y era magia.
Pero ya ha quedado atrás esa época en que todo era luz y se ciñe nuevamente una cuerda antigua con la que muchos hombres habían perecido, solo queda el eco y cada vez se hace más tenue.
Seguirán miles de ojos palpando la curvatura, untando con saliva y palabras repetidas los mismos labios, penetrando una carne podrida que dirá las mismas cosas, el eterno retorno, la mímica del amor y al final ni esto tiene sentido.

martes, 24 de julio de 2012

Onetti.


Nadie más sabe el secreto, ninguno de los presentes entiende las formas sublimes bajo las cuales unos ojos verdes se deslizan solidificando el recuerdo.
Todo queda intacto, inamovible, detenido... Las páginas de un hombre, delimitaron en cierta medida su camino, también y como consecuencia de lo primero crearon las simples incomodidades, las vicisitudes, los engaños y las vacilaciones.
En contra de todos y todo deslizo una mano bajo una hoja y palpo lo que puede ser un arma o alguna forma que la imita....sigo fumando en silencio y evoco vagos recuerdos pero ninguno dice nada....han perdido todo su ser, ha desgastado su alma y como consecuencia terminan siendo solo recipientes que toman la forma de lo que uno les de, se alimentan del remordimiento escaso o de la alegría efímera, se van como los días. Onetti: quisiera decirle que me convertí en un personaje suyo, quisiera decirle que es duro, que fustiga la piel, que asfixia...y por último decirle que SE LO AGRADEZCO.

sábado, 14 de julio de 2012

Si tan solo pudiera terminar con el empeño estúpido de enredalo todo, debería cerrar los ojos y lanzar un grito, destrozar dos platos, encontrarme como alguna vez....ENTIENDO que existen momentos en que las palabras no logran abrazar ninguna definición, siempre esta vida se vuelve el extraño espacio en que la melancolía acoge todos mis recuerdos... quisiera caerme ...como sea....pero sé que me convertí en un enfermo temeroso....la vida se volvió un admirar los logros ajenos....me quisiera morir...experimentar como se dilata el tiempo y quedarme con tan solo un momento......

miércoles, 11 de julio de 2012

la Imaginería

Quisiera un mar de sexo, el olor de sus manos aplacarse en mí, tomar esa carne que se pudre y hacerla temblar, pero soy un vertedero de la nada....un trozo de roca en medio del vacío, en medio del oscuro espacio del tiempo.
Mis manos sumidas entre la tierra, contemplando los colores que de ella emergen al sol de los días, desearía la entrega de alguien con colores, sin disimulos, sonreír y poder sortear las escaramuzas cotidianas, el temor a la muerte, el dolor de todo.
Quisiera El hombre poder andar con displicencia, saberse completo con algo, un todo de dos, dos pedazos diversos de una misma cosa, una misma intención...pero irrumpe la vida...toca o tumba mi puerta...me desplaza entre la solitaria melancolía y el desdén de la palabra consuetudinaria...quiere El Hombre Llegar a algún lugar sin nombre, con las mismas fuerzas que cuando se disponen a mover los pies hacen que estos se desplomen frente a la realidad que como una totalidad siempre vuelve recurrente a decirle NO.
Punto.