Los hilos de agua que caían de la montaña se resbalaban entre las piedras blancas que había limpiado el rio durante años….Así se limpian ciertas cosas, Pensaba El Hombre observando como gira la rueda de la vida y la muerte….. Parado sobre un pequeño puente El Hombre pensó en Heráclito, en Borges, en Onetti y en todo lo que perdió.
Aunque las ilusiones siempre brotan como cizaña él aprendió a deshacer las puertas, los muros, la esperanza misma…..todo era ligereza, aire, espacio vacío… y él sobre una pila de escombros, devastada la soledad, logró trasladar los muros a sus ojos y aprendió a ver, y con ello aprendió también a ser silencioso como algunos animales nocturnos…siempre al acecho, vigilando…siempre adentro.
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