miércoles, 21 de marzo de 2012

desafiante


Hasta la asfixia, El Hombre acorrala una piel, va formando en sus labios una comisura rígida, segura, final.
Abre los ojos para VER, desplaza su mirada a través de sus curvas, silueta sagrada, intenta detenerlo todo, mientras se va formando bajo la carne el temblor, entiende que todo ese instante es una sonrisa de ojos cerrados, determinado a dar un paso, pudiese ser el último, nota cómo detrás de sus párpados se forma un silencio inmenso.
es la oscuridad....la esperanza.....el silencio.....esta solo.
En su vientre respira un dragón.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Lilith; Cuerpo de ángel pero detrás El Maligno