30 años.....un periodo largo de esclavitud.
no son tantos si asimiláramos el asunto de pensar que el estudio, donde nos forman, no es algo impuesto, la diversión a flor de piel, maldita sea...golpes, abusos y violencia. Afortunadamente la inocencia (años más tarde nombrada como guevonada) en los años de infancia se diluía con sonrisa y la difusa alegría del que no sabe.
el sufrimiento se disminuye entonces a los años laborales, ya sin inocencia y con las manos puestas al servicio de la esclavitud pagada a pequeñísimas cuotas quincenales.
pero para no salirme del tema lo que más duele es haber perdido la dignidad o pensar que no se tiene.
es, terminar así.
feliz 5 minutos cada quincena, diciéndose: me pagaron. para luego recordar, no me queda nada, me falta y me siento indigno. un esclavo.
por tan poco.
por nada.
1 comentario:
Si supieras que con tan poquito uno puede encontrar tanta alegría. Vámonos a pasear barato y verás que hay dicha garantizada.
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