domingo, 31 de octubre de 2010

siempre se vuelve....el adicto siempre vuelve.

De nuevo por este rincón olvidado, prometí que mis dedos no dirían nada mas, siempre que me voy de acá, de mi lugar encuentro que lo que más estorba es tener que desplazarme a la medida de la vida, esa maquina que calcula, que se mueve como un ejercito y vigila.
llevo dos o tres días sin salir de mi apartamento...no necesito que nadie llame, no deseo que nadie plasme con preguntas una letra en mi soledad. Que no daría por ser ése que años atrás, muchos años atrás se dedicaba a leer y leer y leer y se asombraba. Pero ahora sólo soy ese trabajador, ese recipiente de números, de excel, de cubículo, de gris, de condiciones y temor al despido, de irremediable incomodidad, de conformismo, de obligaciones y desmesurados ataques de risa.
si tan solo todo pudiera desaparecer, desvanecerse.
Ya no quedan ganas de pasar páginas, ni mover los pies....
esto es, ya no queda intensión de escribir en estas ridiculas paginas que para mi lo son todo.
eureka...esto es lo que la vida va tejiendo, pero no tenemos más oportunidades.
Ícaro se desplomó. eso es lo que la vida enseña.