
El hombre inmaculado entreabre los labios y dice: acabo de ganar el poder, mi silencio derrumbará todas las barreras y caeran los ojos.
Acto seguido da la vuelta y camina hacia la noche.
solo queda un pedazo de humo, y el silencio, la maniobra, el rotundo peso, las cosas ineludibles, el adios siempre fatigoso.
la espalda irguiendose y la mirada contra el suelo.
una silueta que tambien queda atras.
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