Nuevamente los días, otra semana venidera, pero, a qué viene? yo no la necesito, no la deseo, no quiero mirarle sus ojos desesperados, no me interesa saber cual es su inútil destino, tengo la certeza que no puedo esquivarla, que ella se suple de dificiles letras, de artificios siempre para mí desconocidos. Pero recurrente trae los mismos sabores, la desilusión y el hastío,
Onetti, sálveme, Límpieme, desgasteme la piel, lo que queda de ella, lo que la mentira ha construido, lo poco que no he dejado de mí.
Otra vez llegan más días, implacables, recurrentes, deberían ser sueños, un juego sin sentido, alguna forma de la esperanza, pero no, no lo son.
y se seguirán, uno tras otro, tras otro. perseguidos por los mismos rostros y miles de palabras idénticas cada vez con menos sentido, pero yo estoy acá sin ningún disgusto saboreando la hiel que queda en mis manos, sonriendo al temor de cerrar los ojos, tratando de distinguir las formas, acariciando las fauces de cada segundo que pasa.
jugando.
Onetti...
jugando.
1 comentario:
¿A qué jugás mientras esperas y tratas de distinguir las formas?
Qué juego hay posible que le de sentido a un día tras otro, a una semana tras otra.. al calendario
Publicar un comentario