desgarraban la piel con silencios
las palabras nunca faltaban
se entretenían midiendo el tiempo, atravezandolo
se creían complacidos, pero siempre algo emerge
se despedazaban en silencio
dejando pasar constelaciones de auroras
riendo placidamente.
no hay destrucción que no aliente.
han caído las puertas del aire
el aliento agrio de los ojos mirando no se que
las manos disueltas en la piel desnuda
hay tanta sangre derramada ya
de pronto un estupor marchito
algo que convoque
pero nada llega
y me exaspero.
doy tres toques en una puerta que no se abre y espero.
aspiro en silencio el olor detras de la puerta y es ella.
no abre
nuevamente pero apático toco, un solo golpe.
miro mis manos, sonrio. agacho la cabeza complacido.
doy la espalda y me alejo
la puerta se abre, me estremezco pero continuo alejandome.
No hay comentarios:
Publicar un comentario