
Por senderos innombrables transitas desmesurada,
poniendo el asombro en tu rostro, estacionandolo como el suelo y las hojas del otoño, en un sitio detras de tu sonrisa, de tus labios, de las formas extrañas del destino, donde cada humildad decidida terminó por propiciar un dibujo, una silueta en medio de adioses y silencios, a través del lenguaje perfecto e imperceptible de tus manos.
delineandome detras del deseo un juego mágico y simple.
todo esta dispuesto, varios brujos despliegan en el altar mis ojos, desangran una brújula que apunta en la direccion de mi mirada, los pedazos de mi cuerpo son perfectamente visibles y se puede casi palpar la materia exacta de la que estan hechos, tu lo notas y acaricias un destino casi inapropiado, insensato.
detras de tu mirada, siempre detras, asechando en las sombras que la cúpula y la noche iluminada apenas por las nubes, se acarician la cúspide de una montaña y la indistinguible luna que imagino, con la cual recorro el firmamento calmo, contiguo. se advierte que me tiembla la respiracion, que exausto vuelo hacia un lugar donde estas como Brynhild que me acaricia desde lo lejos y su ser esta ahi perdido a mi lado, en silencio.
sonries, siempre sonries, y yo ahí pensando.
pero la calma siempre esta destinada a lo simple y puro,
el sonido de las gotas de agua que caen de la cúpula, eterno, a veces imprevisible.
llegará el día en que se cumpla la torpe escena, la bella y lugubre completud, donde el espacio se reduce un poco, solo un poco, y al fin en medio del perpetuo retorno, de la arena del desierto que cae, se desplaza, jugaremos a enredar de mil colores los ojos que acompañan, emergerá el placer asombroso y reiras, y te miraré.
y habrá una paz que todo lo habite, y no será necesario corroborar nada, las palabras son instrumentos, y con tanta puerta abierta solo podrá entrar complaciente un aire fresco donde dos cigarrillos y un café.
y mi mirada y la tuya....
poniendo el asombro en tu rostro, estacionandolo como el suelo y las hojas del otoño, en un sitio detras de tu sonrisa, de tus labios, de las formas extrañas del destino, donde cada humildad decidida terminó por propiciar un dibujo, una silueta en medio de adioses y silencios, a través del lenguaje perfecto e imperceptible de tus manos.
delineandome detras del deseo un juego mágico y simple.
todo esta dispuesto, varios brujos despliegan en el altar mis ojos, desangran una brújula que apunta en la direccion de mi mirada, los pedazos de mi cuerpo son perfectamente visibles y se puede casi palpar la materia exacta de la que estan hechos, tu lo notas y acaricias un destino casi inapropiado, insensato.
detras de tu mirada, siempre detras, asechando en las sombras que la cúpula y la noche iluminada apenas por las nubes, se acarician la cúspide de una montaña y la indistinguible luna que imagino, con la cual recorro el firmamento calmo, contiguo. se advierte que me tiembla la respiracion, que exausto vuelo hacia un lugar donde estas como Brynhild que me acaricia desde lo lejos y su ser esta ahi perdido a mi lado, en silencio.
sonries, siempre sonries, y yo ahí pensando.
pero la calma siempre esta destinada a lo simple y puro,
el sonido de las gotas de agua que caen de la cúpula, eterno, a veces imprevisible.
llegará el día en que se cumpla la torpe escena, la bella y lugubre completud, donde el espacio se reduce un poco, solo un poco, y al fin en medio del perpetuo retorno, de la arena del desierto que cae, se desplaza, jugaremos a enredar de mil colores los ojos que acompañan, emergerá el placer asombroso y reiras, y te miraré.
y habrá una paz que todo lo habite, y no será necesario corroborar nada, las palabras son instrumentos, y con tanta puerta abierta solo podrá entrar complaciente un aire fresco donde dos cigarrillos y un café.
y mi mirada y la tuya....
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