domingo, 16 de septiembre de 2007

Imitando a un poeta de principios de siglo.

He rrecorrido tan pocos caminos
y he cometido tantos errores.
Risible vida, risibles contradicciones,
asi fue y asi sera siempre.

Me entristece mirarte. Otros labios
desgastaron el calor y el latido de tu cuerpo.
Que importa. Que importa que caigan sin sentido
tantas llovisnas muertas.
No las temo. No temo
el moho ni la podredumbre amarillenta.
No nací para una vida dulce y una sonrisa.

El patio de la casa esta sembrado de los cerezos color de osamenta.
Sí, elegí el invierno
y el marchitarse sin ruido
no debe entristecer a nadie.


Jorge teillier

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